El pasado martes 14 de marzo, la Comisión por Soterramiento del Ferrocarril Roca colocó pasacalles en las esquinas 1 y 2 de avenida 32, diciendo “NO AL POZO” (paso bajo nivel) que el Gobierno busca construir en dicho tramo para el tránsito vehicular, una vez que el tren eléctrico comience a circular hasta la Estación central.

Pero el esfuerzo que implica la campaña de concientización sobre las graves consecuencias que acarrearía esta obra para el barrio, se truncó en menos de 12 horas, tiempo que duraron los carteles colocados.

Sin saber si fueron retirados por trabajadores municipales, ferroviarios o vecinos, Carlos Di Gilio, miembro de la Comisión y de la ONG Vía Tolosa, lamentó lo sucedido.

“Después de haber recorrido distintos estrados oficiales, con el respaldo de casi 10.000 firmas para tratar de evitar la división física de la ciudad de La Plata y con la complejidad de los accidentes con muerte que ocurren sobre las vías, no hemos logrado tener respuestas de nadie que sea responsable en esta nueva etapa de la Argentina”, reprochó.

Inmediatamente, reiteró su solicitud a las autoridades locales (intendente Julio Garro) y nacionales (ministro de Transporte, Guillermo Dietrich), apelando al apoyo vecinal: “Pedimos que nos atiendan para que no se cometa un error histórico irreparable. Recordemos que estamos en democracia y hay 10.000 personas esperando respuesta”.


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