Fundado el 11 de junio de 1969 por el ingeniero Ricardo Ortiz (que vivía en 531 y 118) entre otros destacados vecinos, el Rotary Club Tolosa que luego se fusionó con Ringuelet “siempre tuvo muchísima actividad en la localidad, aunque sin sede propia”. 

En una entrevista con Tolosa Vive, el socio honorario Alberto Sánchez, explicó que el nombre del Club surgido en 1905 como idea de cuatro amigos estadounidenses, se debe justamente a que las reuniones van rotando de locación.

“El Rotary es un puente entre el que tiene y el que necesita; nuestra función es gestionar. El único requisito para sumarse es ser una persona de bien y dispuesta a colaborar con los demás. No hay cuota mensual, sólo contribuimos para juntarnos a cenar dos veces por mes” comentó.

Para disolver mitos sobre la institución, aclaró que hay tres temas que no se tocan en ningún Rotary: ni religión, ni fútbol, ni política. “Nos han asociado con la masonería pero no tiene absolutamente nada que ver”, dilucidó también.

Aquellos que deseen conocer las actividades de la entidad o sumarse, están cordialmente invitados a visitar la FanPage de Facebook o enviar un correo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Entre las actividades que coordina la institución, Sánchez mencionó el Programa de Asistencia Solidaria (PAS): “Juntamos ropa o alimentos no perecederos y los entregamos a comedores del Gran La Plata una vez por mes”.

“Cada rotario aporta dos kilos de mercadería por mes, los amigos y familiares también donan. Recibimos de empresas y del Banco Alimentario. Esta iniciativa comenzó con la crisis de 2001” detalló.

 

Tras destacar el reloj solar, único en Sudamérica, colocado en 2010 bajo el distribuidor Pedro Benoit a la altura de 14 y 522, repasó las tratativas realizadas por el Club: “Los planos se enviaros desde España, YPF donó los materiales para construirlo y lo montaron tres empresas que trabajaban para la petrolera”.

Seguidamente, Sánchez citó quizás el logro más relevante de los clubes rotarios en la ciudad: la creación de un dormicentro para familiares de personas internadas en el Policlínico (Hospital San Martín).

El predio ubicado en 71 entre 115 y 116 fue donado por el Estado, mientras que el Rotary coordinó la construcción con sus socios arquitectos, adquiriendo los materiales a partir de donaciones, rifas y bonos contribución.

Ayudó mucho la Fundación Rotaria y el entonces funcionario Carlos Castagneto, gestionó ante el Ministerio de Desarrollo Social a cargo de Alicia Kirchner, dos subsidios (uno de $110.000 y otro de $60.000) para terminar la obra que se inauguró por el año 2007.

El entrevistado recordó que el director del Hospital no quiso participar de la inauguración, por diferencias políticas con el oficialismo. Sin embargo, el edificio se entregó inmediatamente para que lo manejara el nosocomio, y sigue funcionando desde entonces.


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