Muchos conocen El Galpón de Tolosa, un galpón ubicado en los talleres del ferrocarril Roca en Tolosa, que en enero de 2008 recuperamos entre compas de organizaciones que hoy estamos en La  Brecha.

Desde el primer día, trabajamos para recuperarlo de la desidia y el abandono estatal, para transformarlo en un Centro Social y Cultural junto a vecinxs, artistas, trabajadorxs y militantes sociales y políticxs. Lo recuperamos para y con el barrio.

 

Mucha militancia pasó y dejó su huella en el Galpón. Mucha militancia que logró legitimar ante el barrio una acción directa como lo es la toma de un espacio. Que logró demostrar que se puede construir cultura, trabajo y educación desde abajo y a la izquierda.

No fue fácil. No es fácil. Fuimos avanzando lentamente, sobre todo en los primeros años. Idas y vueltas, errores y reintentos. Pero logramos poner de pie nuestro Bachillerato Popular para Adultos “El Llamador”, entendiendo que el Estado ha venido destrozando la rama educativa para adultxs, y aún más para lxs adultxs de los barrios populares.

Por eso construimos “El Llamador” en nuestro Galpón, bachillerato en el que trabajan 15 docentes y donde estudian 30 vecinxs del barrio.

Hemos construido una herrería junto a lxs compañeres del FOL, en contacto con las asambleas que impulsamos en los barrios de El Mercadito y La Unión. Porque el objetivo cuando tomamos el Galpón fue recuperarlo para transformarlo en un Centro Social y Cultural que impulse la organización de nuestros barrios en la justa pelea por trabajo, dignidad y cambio social.

De a poco como Brecha, más puntualmente desde el FOL, conformamos una cuadrilla de barrido y limpieza municipal de la  Cooperativa Agustín Tosco, donde hoy trabajan unas 15 compas del barrio; luego montamos la herrería donde se desempeñan 4 compas; actualmente funciona un taller de apoyo escolar los sábados a cargo del Frente Juvenil Hagamos Lo Imposible.

Y porque seguimos llenando de vida y organización El Galpón, estamos dando los primeros pasos con una Guardería Popular y, en breve, instalaremos un productivo de costura, dado que ya contamos con las máquinas.

También impulsamos, allá por el 2009, la construcción de un proyecto de Circo Social, que, con idas y vueltas, dio origen, hacia el año 2011, al Circo Social “El Escaramujo”.

Espacio con el que desde hace 4 años venimos transitando un camino cada vez más complejo, con criterios disímiles sobre todo a lo que hace a la gestión del lugar y a los criterios de convivencia, desconociendo el espacio asambleario, es decir, desconociendo las definiciones políticas con las que fundamos el Galpón de Tolosa.

Quienes actualmente integran dicho espacio, lo hacen desconociendo la historia de El Galpón, desconociendo el papel pionero de quienes militamos en La Brecha y, lo que es aún más grave, desconociendo nuestra militancia en el Bachillerato, en la Herrería, en el Apoyo Escolar y en las asambleas barriales de Tolosa.

Incluso llegaron al punto de plantear que El Galpón no es un espacio de La Brecha, poniendo trabas al desarrollo de nuestras iniciativas, más volcadas ahora al eje trabajo que al eje cultural.

De hecho usurpan nuestra identidad, presentándose como El Galpón en espacios culturales amplios de la ciudad (como lo han hecho recientemente en Desbordes), llegando a la irrisoria situación de hacerlo en una reunión amplia en Awkaché (Centro Cultural y Político de La Brecha, ubicado en 55 entre 4 y 5).

Lamentablemente, la tensión con Circo creció en las últimas semanas por dos hechos significativos. El primero fue hace un mes, tras la realización en nuestro Galpón del Plenario Nacional de La  Brecha, instancia en la que pintamos y estenciliamos las paredes de nuestro querido Centro Social y Cultural.

Al otro día, integrantes de “El Escaramujo” pintaron con blanco nuestra identidad, negándola, pisoteándola una vez más. Argumentaron “sentirse invadidos por La Brecha”.

Por esta razón, los volvimos a convocar al espacio asambleario de El Galpón, para aclararles que nadie necesita invadir lo que le pertenece. Pero esa asamblea no llegó a concretarse que en el medio ocurrió el segundo hecho significativo.

La gota que rebalsó el vaso fue una ofensa a la memoria de un compañero nuestro que no puede defenderse y una ofensa a nuestra dignidad que es imposible de contemplar. Muchxs sabrán que en diciembre sufrimos la pérdida de un compañero muy querido, Fede Pérez Aznar. Fue su decisión.

Un compa que pateó los primeros años del MIU (Cauce Derecho), donde estuvo muchos años, que luego fue fundador de La Ciega – Colectivo de Abogadxs Populares y alma de la toma de El Galpón, para finalmente ayudar a los primeros pasos del FOL en nuestra región y, últimamente, junto a la Brecha Sindical.

En medio de una discusión con un compa de FOL en El Galpón, una de las caras más visibles del Circo, Owen, le manifestó –palabras más, palabras menos- que La Brecha era una organización turbia y que tenía que averiguar bien la responsabilidad que teníamos en la muerte de Fede.

No se trata de un insulto al voleo, sino que es producto de una práctica sistemática de los integrantes del Circo de deslegitimar a La Brecha con lxs compas de base del FOL, y con lxs estudiantes y docentes del Bachi. Pero esta vez pasando cualquier límite mínimamente tolerable.

Sabemos los costos políticos que puede acarrear esta decisión, pero nuestra voluntad es firme: este personaje no pisa nunca más el Galpón de Tolosa. Así lo informamos al Circo en la asamblea que finalmente llevamos adelante el martes 5 a la noche.

Lo reafirmamos como lo hacemos desde el primer día que pusimos un pie en el lugar, cuando ni tejas tenía su techo: El Galpón es un espacio abierto a la participación y apropiación por parte de cualquier colectivo artístico, cultural, social y político, en el marco del respeto a la construcción e identidad de nuestra organización.

Seguiremos haciendo todo lo posible a nuestro alcance para que en esa senda se encarrille nuestro vínculo con El Circo, pero sin pecar de inocentes. Por eso también convocamos a que lxs compañerxs de El Escaramujo hagan un balance crítico de su participación en el espacio.

Nos adentramos en un contexto político complejo, de una ofensiva del capital contra los sectores populares en general, y de una avanzada del Estado hacia los espacios culturales independientes y alternativos en particular. Ante esto, la fragmentación y debilitamiento de expresiones como El Galpón es la peor respuesta que podemos ofrecer desde el campo popular.

Recuperemos la historia, critiquemos el presente, expropiemos el futuro.


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