Por Jorge Joury (*) 

Hay quienes dicen que la guerra está declarada. Lo cierto es, que los vecinos de Tolosa están dispuestos a no dar un paso atrás en su clamor por el soterramiento del tren del Ferrocarril Roca. Sospechan que "hay algo raro detrás del empecinamiento de la comuna en apoyar el proyecto de la Facultad de Ingeniería para construir pasos a bajo nivel".

No se resignan a seguir conviviendo con una ciudad partida en dos por una vía. Y han juntado miles de firmas para hacerle saber al intendente Julio Garro que se equivoca, porque ese emprendimiento no tiene futuro. Aspiran a que La Plata sea una capital con crecimiento urbano y a la altura de las de Europa. Desde la Facultad de Arquitectura los técnicos apuntalan esta idea y han encendido las alarmas: si el tren entra a nivel, aumentará la peligrosidad de los cruces, lo mismo que ocurre hoy con el Sarmiento. Y además, "generará episodios de violencia entre los automovilistas".

Para graficar la situación, se advierte que la Policía, Bomberos, ambulancias y los niños que concurren a las escuelas de la zona deberán dar grandes rodeos para conectar puntos muy cercanos a un lado y otro de la vía. Sólo se podrá cruzar por 1 y 520, 1 y 32 o 1 y 44.

Además, se pone como ejemplo lo traumático que resultará el cruce en 1 y 38, seguramente con dos bocas. Allí se advierte que se producirían aglomeraciones de tránsito de 10 o 15 cuadras, que a su vez, podrían derivar en graves incidentes por los largos tiempos de espera para descomprimir la zona. Más aún, con a una frecuencia de trenes estimada cada diez minutos.

¿Soterrar o pasos a bajo nivel?

Por estas horas son el eje de un debate que establece una suerte de fuego cruzado entre las facultades de Ingeniería y Arquitectura y pone a los vecinos como árbitro. En esta última casa de estudios, aspiran a un proyecto superador en el tiempo y definitivo. Reniegan de los pasos bajo nivel, a los que consideran  "un parche". En esa dirección, arguyen que el soterramiento traerá grandes beneficios para la comunidad y revalorizará a las propiedades que se encuentran cruzando las vías".

El proyecto de pasos bajo nivel es impulsado por Ingeniería con apoyo de la Comuna, pero despertó malestar entre los vecinos de Tolosa, quienes respaldados por arquitectos, dirigentes y ONGs, aseguran que “aislaría” a la zona de la ciudad de La Plata.

Por una ciudad unida

El bajo nivel en 1 y 32  y en 1 y 38 implicará la división de Tolosa y la separación de Barrio Hipódromo del Casco Fundacional. Ante esta situación, el  concejal Pedro Borgini manifestó que: “Todos pretendemos que vuelva el tren, pero sin partir la ciudad. Esperamos que el intendente Garro reflexione y entienda las consecuencias irremediables que el ingreso del tren a nivel tendrá para el tejido urbano”.

El arquitecto y profesor de la UNLP Gustavo Cremaschi, es otro de los especialistas que abona la teoría de soterrar. Asegura que las obras costarían 1.200 millones de pesos, menos de la mitad de la inversión estimada por la Facultad de Ingeniería (unos 3 mil millones). Quienes defienden la iniciativa de los pasos bajo nivel proyectan un gasto de 700 millones. La discusión de qué proyecto es más viable y mejor para la calidad de vida de los vecinos lleva meses y las posiciones se mantienen irreductibles.

La fuerte oposición de los tolosanos, sumó un nuevo capítulo a través de un pedido ante la Justicia de un “hábeas data colectivo” contra el Municipio (específicamente hacia su área de Planeamiento y Desarrollo Económico) para que exhiba el “proyecto de obra y toda documentación relacionada” con el paso bajo nivel vehicular a construirse en el cruce de las avenidas 1 y 32. Los vecinos olfatean "algo raro" y aseguran que "no sabemos lo que esconden algunos funcionarios que quieren sacar la licitación en tiempo récord".

"Números falsos en danza"

Al mismo tiempo que se puso en marcha este reclamo de manera “urgente”, se solicitó una medida cautelar para que se frenen todas las obras y avances en relación al proyecto hasta tanto no se conozcan sus detalles. “La otra gente está jugando al hecho consumado. Llegamos a esto porque nos han despreciado”, expresó Cremaschi.

El profesional declaró: “Hay dos cosas que quiero que queden claras: el soterramiento no sería más caro, ni se tardaría más”, en relación a algunas de las críticas vertidas durante una conferencia sobre el proyecto del Paso Bajo Nivel (PBN) realizada en la Facultad de Ingeniería, a la que asistieron funcionarios municipales y legisladores.

Durante ese encuentro, el ingeniero Francisco Bissio, titular de la Unidad de Investigación y Desarrollo en Ingeniería Civil (UIDIC) –dependiente de la casa de estudios que comanda Marcos Actis, a cargo del proyecto, afirmó: “El soterramiento requeriría 3 mil millones de pesos, de acuerdo a un valor establecido en 2002 y actualizado con el índice de la Cámara de la Construcción. Todos los pasos a bajo nivel pueden costar 700 millones de pesos y se solucionan los problemas hasta Villa Elisa”.

En la visión de Cremaschi, “son números falsos”. El profesional asegura que "según los cálculos proyectados por la Facultad de Arquitectura, a la que pertenece, costaría 1.200 millones. Es decir, un 40 por ciento de lo que sostienen quienes impulsan la construcción de los pasos bajo nivel. “Vamos a provocar una herida urbana que no se va a sanar en 100 años porque es más barata”, agregó el arquitecto.

“El soterramiento no está incluido en el plan y si alguien dijera que lo van a tener en cuenta implicaría desarmar un montón de cosas, parar el reloj y podrían pasar años para que el tren llegue a la ciudad”, arguyó Bissio en su exposición de la semana pasada.

Cremaschi lo rebate de manera contundente: "el proyecto de soterrar el tramo ferroviario entre las estaciones de Tolosa y La Plata para abrir sobre ese túnel la avenida 1 y todos sus cruces no demoraría más tiempo", aseveró. Y concluyó que los pasos bajo nivel son como una “medicina que descompone otras partes del cuerpo”.

Las barreras del infierno

Por estas horas el fuego cruzado es intenso. "Miles de platenses se pueden ver afectados para toda la vida en caso de un parche o un mal paso", confió otro de los especialistas. La misma fuente enumeró los beneficios en materia de seguridad vial y medioambiente que implicaría el soterramiento, frente al proyecto de Ingeniería, al que señaló de "barato y pasajero, pero caro en el largo plazo para el futuro de una ciudad Capital que merece estar a la altura de las de Europa. No se puede mantener la grieta", reflexionó haciendo hincapié en la ciudad dividida por la vía.

El profesional añadió que "hoy las barreras afectarían negativamente la circulación de bomberos, policía o ambulancia, así como también las ventas de los comercios de la zona. No se puede condenar a las futuras generaciones a tener una ciudad dividida de por vida, con vecinos de primera o de segunda categoría, de acuerdo del lado en que  vivan". También se han puesto en marcha acciones judiciales para solicitar información certera, a través de hábeas data y de la consecuente interposición de un amparo para que la población reciba datos fidedignos y se escuchen las voces de los profesionales en el tema

El arquitecto Cremaschi dejó en claro además, que la obra de soterramiento no retrasaría la llegada del tren eléctrico anunciada para diciembre del 2017, sino que podría desarrollarse paralelamente al funcionamiento normal del servicio. Otra fuente destacó que "la inversión queda ampliamente justificada, porque además abre la posibilidad de que el ferrocarril siga expandiéndose en la ciudad de punta a punta y de diagonal a diagonal, como ocurre en otras capitales del mundo, respetando de esta manera aquella coherente planificación de fundadores y expertos en la materia".

Algo huele mal en el proyecto

A todo esto, Fernando Gandolfi, decano de Arquitectura le agregó más condimento a la polémica, el afirmar que está “convencido” de que el soterramiento es la mejor opción para las nuevas obras del tren en la ciudad. Gandolfi declaró que el paso a nivel a construirse en el cruce de las avenidas 1 y 32 “es un retroceso en el tiempo”. “Pensar que un tren va a pasar a nivel dividiendo la traza urbana de la ciudad es sólo imaginable en el siglo XIX”, agregó.

Gandolfi denuncia que la facultad que comanda no ha sido consultada ni participada del proyecto. “El tren podría llegar a nivel a una estación terminal en Tolosa y el soterramiento podría prolongarse en el tiempo sin afectar el servicio. Se instala una estación con una buena combinación de transporte para La Plata, como pasa en tantas ciudades”, sostuvo.

Gandolfi dio a entender además que “hay un empecinamiento con objetivos no confesados para apurar estas obras”. Y añadió que el diálogo con la Comuna sobre este controversial tema no existe porque  jamás fueron convocados o consultados. “Los pasos bajo nivel van a postergar el desarrollo de la ciudad por siempre”, remató.

Revalorizar el casco histórico

Crónica Ferroviaria argumenta que la Facultad de Ingeniería de la UNLP "está muy interesada y apoyando fuertemente la obra de 1 y 32, que ya la tiene diseñada y está por licitarse. Pero esto es muy polémico, ya que profesionales, vecinos, comerciantes tolosanos, urbanistas y expertos ferroviarios se han manifestado en contra de esta obra parcial como solución". La publicación sostiene que "son muchos los que piensan que solamente con lo que se gastará en el bajo nivel, tendríamos un buen porcentaje del soterramiento resuelto".

Según Vito Dante Risiglione, ex jefe del Distrito Vía y Obras La Plata en el Ferrocarril Roca, "si perdemos esta oportunidad, pasarán generaciones que verán a la ciudad dividida. Soterrar las vías es técnicamente viable y la mejor opción para abrir la Avenida 1 y revalorizar el casco histórico".

El especialista puso de relieve que los rieles provenientes de la Ciudad Autónoma comenzarían a descender apenas cruzado el puente sobre la avenida 520 y en 1 y 528, entrarían en el túnel, proyecto en cuanto a las altitudes que sería ayudado por la topografía natural del terreno y por la relación de altitud entre Tolosa y La Plata. También se reflexiona en tono a que si el financiamiento está garantizado por el Gobierno nacional y el Bid, como sostiene Marcos Actis, decano de Ingeniería, "habría que estudiar los costos del soterramiento para tener una ciudad mejor".

Finalmente, se recomienda tener en cuenta los pasos a nivel de 502 y Camino Centenario y Villa Elisa (bajada de Autopista), ya que si no se hacen no podrá llegar el tren a La Plata. Con frecuencias de 10 minutos en el paso de las formaciones, ninguna de las dos localidades podrá conectarse con el camino Centenario y se establecerían largas filas que podrían derivar en graves incidentes entre los automovilistas.

Las cartas están sobre la mesa y por lo expuesto desde diversos frentes, el soterramiento aparece como el camino más conveniente con proyección de futuro. Las autoridades tienen la palabra y el deber de colocar en la balanza las dos posiciones. El futuro de miles de platenses está en juego y requiere de la mayor reflexión. Un mal paso podría resultar muy caro.

(*) Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP. Su correo electrónico es Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y su web personal es De Tapas.


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