Un grupo cada vez más nutrido de vecinos y profesionales interesados en el futuro de la ciudad a partir de la llegada del tren eléctrico (Línea General Roca), volvió a reunirse este miércoles al atardecer en la Biblioteca Popular Mariano Moreno para escuchar un análisis de factibilidad del soterramiento, elaborado por el ingeniero Claudio Velazco.

La mesa estuvo integrada por Pablo Schaaf, Ricardo Escobar Neill, Roberto Vilaltella, Pedro Guillén, Carlos Di Gilio, Rubén Chuby Leguizamón, Juan Marezi y Carlos Carattoli, entre otros platenses que ya sea con conocimientos previos o interés en el bienestar de la comunidad, prestaron atención a la propuesta del licenciado, conocido en la región por presentar un plan hidráulico tras la inundación del 2 de abril en 2013.

Teniendo en cuenta que las características del nuevo tren –más rápido, silencioso y con mayor frecuencia– implicarán un riesgo para la población; los presentes coincidieron en que el soterramiento sería la obra más segura para quienes diariamente atraviesan las vías.

Cabe recordar que aún con el servicio interrumpido, el pasado 21 de septiembre una mujer perdió la vida cruzando en bicicleta por la intersección de 1 y 36, quizás convencida de que no habría formaciones en movimiento. Fue atropellada por una locomotora en horas de la tarde, lamentable hecho que hace pensar en la necesidad de un plan estratégico para prevenir accidentes en la zona.

Según el proyecto de Velazco, quien expuso los beneficios de las alturas que posee el terreno por donde pasaba habitualmente el tren, el soterramiento debería comenzar con progresividad luego de cruzar el puente de 1 y 520 y quedaría totalmente cubierto a la altura de 532.

En el primer tramo, el túnel podría quedar abierto, construyéndose si es necesario  pasos peatonales o vehiculares con una altura prácticamente mínima. El ingeniero estimó que, a diferencia del precio –actualizado– de la obra presentada en 2005 (Decreto N°1683) este proyecto implicaría una inversión de 1.900 millones de pesos.

Tomando como referencia el costo del paso bajo nivel que la Municipalidad junto a la Facultad de Ingeniería de la UNLP planean construir sólo en 1 y 32 (250 millones de pesos) y sabiendo que tarde o temprano deberá replicarse en otros cruces vehiculares sobre calle 1 como en 528 y en 38; es evidente la necesidad de pensar en un proyecto integral duradero, que resuelva el problema de fondo.

En resumen, sin soterramiento la ciudad quedaría partida en dos. La Comisaría Sexta por ejemplo, tendría problemas para operar de un lado a otro de las vías; cruzar también sería un conflicto para los bomberos, las ambulancias, los colectivos y los vehículos particulares, así como peatones ancianos o tantos niños que concurren a los establecimientos de la zona.

(Gráfico de Pablo Schaaf)


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