A principios de diciembre, el vecino Carlos Sotelo de la calle 5 entre 527 y 528 se comunicó con Tolosa Vive para informar acerca de la falta de luminaria en su cuadra, particularmente sobre la vivienda de una señora mayor.

Tras reiterados intentos fallidos de comunicarse con la Delegación municipal, el tolosano recurrió a este medio y siendo jueves 22, no pudo contactarse ni por teléfono ni personalmente con algún responsable.

“Nadie hace nada, ni las ramas cortaron” lamentó, señalando que el hogar donde reside la abuela es en 5 N° 442, justamente debajo de una luz de calle que está colgando, con un cable cortado y tapada por los árboles.

No sólo se mostró preocupado por la inseguridad, sino que además comentó que la abuela recientemente se tropezó y tuvo una fuerte caída sobre la vereda en penumbras.


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