Adelia Delfina Britos y Néstor Alberto “Chino” San Martín llevan 53 años de casados y 17 como propietarios de calesita La Pituquita, ubicada en plaza Martín Iraola.

“En cuanto pueden, rompen” comenzó la catarsis de Adelia (71) en una charla con Tolosa Vive, sobre los adolescentes filmados destruyendo su fuente de trabajo: tres veces en sólo nueve días de enero. Vio los videos de la cámara de seguridad municipal, pero no reconoció aquellos rostros.

“Pedí que podaran unas ramas que tapaban la cámara. También vino el concejal Julio Irurueta (Cambiemos) e hizo poner una luz que faltaba; por eso se pudo ver bien claro el video”, sostuvo respecto al último episodio en la esquina de 2 y 530.

Agradeció la colaboración del Movimiento Evita y del dirigente radical Pablo Pérez, quien “con un grupo de vecinos vino un sábado a ayudar. Ahora parece que nos van a conseguir un biombo nuevo”. Y contó que los pibes maleducados o malaprendidos también rompieron un pato, que ya fue arreglado.

Seguidamente, la señora Britos de San Martín explicó: “Los 10 calesiteros de La Plata nos habíamos reunido en la Municipalidad. Hace poco, a la calesita frente al Hospital de Niños en Parque Saavedra entraron y le prendieron fuego la cabina, aunque había sido alambrada por completo. Estamos todos en las mismas condiciones”.

“Irurueta y su equipo están haciendo gestiones para que las 10 calesitas sean declaradas Patrimonio Cultural. Pagamos muchos impuestos, cuando llueve no podemos trabajar, cuando hace mucho frío o calor tampoco”, mencionó dejando en claro que les vendría muy bien un aporte municipal.

Adelia y su esposo (81) llevan un mes sin atender; “nos mantenemos con la jubilación mínima y no alcanza”, cerró diciendo. Pero en off reveló que además venía flaqueando su salud, ya que poco antes de los hechos había sido operada y luego se golpeó en una fuerte caída.


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