El pasado miércoles, Tolosa Vive tuvo el agrado de encontrar un grupo de ciudadanos muy particular que recorría las inmediaciones de la Estación fotografiando las calles adoquinadas, algunas casas antiguas, las vías del tren y los colores de la Avenida 1.

Representando al Colegio de Arquitectos Distrito Uno (La Plata), Enrique Juan Ferrari, Juan Pedro Cendoya, Marcela Nacarate y Mariana Mosse contaron que integran un Observatorio de Patrimonio y Paisaje con el “objetivo de ayudar a cuidar y difundir” la arquitectura de los barrios, entre otros emblemas de la Cultura local.

“El año pasado realizamos un convenio con “DNI”, una ONG de City Bell que vino a hablar al Colegio porque le interesaba hacer una puesta en valor, contra la demolición o alteración de casas antiguas en la zona” introdujo la arquitecta e investigadora Nacarate.

Y continuó: “Se hicieron talleres, exposiciones, y como dieron muy buen resultado quisimos extender el trabajo a otras localidades. Nos parecía que a Tolosa no podíamos dejarla afuera por toda esta carga histórica que tiene”.

“Comenzamos a investigar cuál fue su centro original, dónde estaban las piezas arquitectónicas más antiguas de la Ciudad y al mismo tiempo a contactar las distintas instituciones para hacer un relevamiento y coordinar algún tipo de tarea que nos relacione con el resto de la comunidad” explicó.

Asimismo, aclaró que no sólo rastrean edificios históricos “sino todo lo que tenga que ver con la identidad tolosana como una señal ferroviaria o el barrio de ‘las mil casas’. Tolosa tiene una historia muy fuerte en cuanto a rasgos identitarios que todavía se preservan”.

La idea es concientizar a la gente para que cuide y valore la Ciudad, que a pesar del crecimiento demográfico no altere esos valores sino que realice intervenciones con un buen criterio y responsabilidad, aprendiendo de los errores de otros.

El proyecto abarcará todo el año, comenzando por la recopilación fotográfica y de archivos que luego se procesará y evaluará: “A partir de allí veremos cómo seguir, quizás con un encuentro, una charla o taller para que la comunidad participe”.

Por su parte, la arquitecta Mosse relató que en City Bell hicieron un Taller de Prospectiva en donde conocieron “qué cosas valoraba la gente para preservar la calidad de vida y se definieron acciones a llevar a cabo para seguir pensando en crecimiento y desarrollo sin perder lo bueno que se tiene”.

El historiador platense Juan Cendoya, comentó que desde muy pequeño estuvo vinculado al barrio por relaciones familiares y mencionó los apellidos más recordados en la zona, exhibiendo lo valiosa que será su memoria a la hora de armar la línea de tiempo tolosana.

A su vez, el también arquitecto Enrique Ferrari argumentó: “Nosotros tenemos una responsabilidad muy grande con todos los vecinos, en principio porque hemos estudiado en una Universidad nacional, pública y gratuita, lo cual indica que deberíamos devolverle parte de ello a la comunidad”.

Recordó que luego de la catástrofe del 2 de abril en 2013, participó en diversas asambleas barriales, como la de Tolosa, verificando las zonas más inundables, preocupado también por el deterioro de inmuebles históricos.

Tras una dura crítica al derrumbe planificado de edificaciones antiguas, instó: “Es una lástima que nosotros los arquitectos en vez de pensar de qué manera reparar un viejo edificio que se está por caer, primero pensemos en demolerlo. Deberíamos ser como médicos de la arquitectura”.

Las casas no se caen por viejas sino por falta de cariño” citó Nacarate al respecto para mencionar hacia el final de la entrevista, los talleres del ferrocarril abandonados.

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