Alejandro Fabián Presa tiene 48 años, nació en el barrio del Club Villa Rivera y hace una década se mudó a 10 y 522. De chico jugó al fútbol en el Círculo Cultural Tolosano hasta los 12 años. Don Casanueva lo llevó a probarse en Estudiantes y allí se quedó hasta los 22. Ahora no es fanático de ningún club en particular porque el fútbol se convirtió en un negocio, le gustan los equipos que juegan bien más allá de los colores.

Su familia paterna es de tradición peronista. Su tío estuvo preso con Oscar Lorenzo Cogorno, fusilado por la Revolución Libertadora. Un primo de su padre, militante montonero fue desaparecido en la Dictadura. Su abuelo fundó la primera unidad básica del Partido Laborista Cipriano Reyes en los años 40. Apenas cumplió los 18 años, cuando Antonio Cafiero ganó la Gobernación de la Provincia Alejandro se afilió al Partido Justicialista. Esto le generó un gran enojo a su padre porque aún flotaba el fantasma del Golpe.

Como jugaba al fútbol no militó activamente hasta el 1995 cuando se unió a una agrupación peronista que no logró cubrir sus expectativas respecto a lo que él creía que debía ser una militancia política. La crisis del 2001 lo marcó profundamente, comenzó a buscar su espacio y abandonó el fútbol.

Habiendo elegido la carrera de Educación Física en la Facultad de Humanidades (UNLP), fue a dar con Daniel de Santis – su actual compañero- dando la cátedra Che Guevara. Así llegó a la Juventud Guevarista y La Unión del Pueblo. Actualmente es profesor de las materias Educación Física y Construcción de la Ciudadanía, trabaja en las escuelas platenses Normal 1 y 3, Media 1, 9, 11 y 51. Este año participó de la lista disidente Suteba Multicolor en las elecciones del gremio.

Alejandro es precandidato a diputado provincial por la octava sección electoral en el Frente Vamos, compuesto por Patria Grande, La Unión del Pueblo, el Movimiento Justicia y Libertad, el Movimiento popular La Dignidad, Surcos y Democracia Socialista. Sus compañeros más jóvenes confluyen en la Universidad, por ejemplo con Patria Grande la Juventud Guevarista conduce el centro de estudiantes de la Facultad de Trabajo Social (UNLP).

“Desde una mirada política a la situación actual es fundamental generar marcos de unidad en los sectores de izquierda y del campo popular, y nos pareció correcto generar una alianza en este caso de tipo electoral, pero por lo menos nosotros pensamos que tiene que ir mucho más allá, debe ser protagonista de las luchas del pueblo ante un gobierno de derecha que viene claramente a ajustar a los trabajadores”, define en diálogo con Tolosa Vive.

- ¿Cuáles serán los ejes centrales de la campaña del Frente Vamos?

- Primero queremos reflejar que hay otra forma de hacer política, más allá de las propuestas. Hay un espacio político que no es nuevo, porque si bien estamos armando un frente, en las legislativas de 2013 fuimos con Patria Grande y nos fue muy bien en La Plata. Y hay organizaciones políticas que expresan lo que mucha gente interpreta de lo que tiene que hacer la política: que no tiene que ser una carrera individual, donde uno tiene que apostar a construir políticas para el bien común, colectivo.  

Para eso hay que dar el ejemplo, ya que la gente identifica a la política con la corrupción. Los que estamos en la lista somos trabajadores, vivimos de nuestro sueldo, hay desocupados, hay compañeras que sostienen comedores en los barrios, hay estudiantes. Creemos que quien accede a un cargo público debe vivir como vive la mayoría del pueblo, no tiene que ser privilegiado y ser el reflejo de lo que pasa en las bases.

Con respecto a la Ciudad, hay ejes muy claros como el tema del transporte, la salud, el género, la vivienda. Esta última es fundamental porque desde hace unos años, sobre todo después del gobierno de Julio Alak la ciudad se ha tornado totalmente injusta. Cada vez le es más difícil a cualquier trabajador o trabajadora acceder a una vivienda propia.

Las inmobiliarias dejaron de ejercer su rol de intermediarias, para transformarse en promotores inmobiliarios. Hay presionado para que se modifique el Código de Ordenamiento Urbano (COU) ampliando las zonas urbanas, permitiendo construir donde no se podía. Se trata de empresas muy marcadas, con mucho poder y conocidas por todos como Dacal, Moragues, Building Tower entre otras, por supuesto socias de muchos políticos y del poder mediático más importante que tiene la ciudad, El Día. Esas son las que determinan dónde y qué se construye, haciendo cada vez más difícil que una persona pueda tener una vivienda propia. Hoy es casi imposible si no es a través de un crédito que está muy difícil por la situación económica.

Así que primeramente nosotros creemos que hay que modificar el COU, una propuesta que data del 2013 después de las inundaciones venimos diciendo que es fundamental impulsar un proyecto distinto que limite el poder de las constructoras; crear un banco municipal de tierras para que el Municipio adquiera la tierra ociosa, que hay mucha, y que sea intermediario con un precio mucho más accesible para que la gente pueda tener su terreno. Actualmente Mariano Bruera está preso porque cuando se habilitaron en 2015 muchas tierras para el Procrear se generó un gran negocio para muchos privados funcionales al Gobierno.

- ¿Cómo se puede tratar el tema Seguridad de una manera integral y efectiva?

- Primero hay que definir algunas cuestiones que no están claras y se entremezclan. Generalmente cuando se habla de inseguridad se piensa en el robo a mano armada, una entradera. Nosotros definimos tres tipos que están entrelazados: el delito económico, el crimen organizado y el crimen social. Vemos que en los últimos años aumentó la cantidad de efectivos en las calles, la Policía Bonaerense es una fuerza que ha crecido exponencialmente y pasó de tener 50 mil efectivos en 2005 a casi el doble en la actualidad. Lo mismo con las cámaras de seguridad, los patrulleros, aparecieron las policías locales. Pero vemos que pasan los años y todas esas medidas no son la solución.

El delito económico es el cometido por los funcionarios de gobierno, los ladrones de guantes blancos que privan al pueblo de mejoras económicas, como el Caso Odebrecht con coimas millonaria que podrían ser destinadas a salud, educación, desarrollo social, etc. Eso es mucho más grave a que un pibe venga y te robe un celular.

El crimen organizado maneja la prostitución, la trata de personas, las cocinas de drogas en distintas zonas del Conurbano, los desarmaderos de autos, los secuestros extorsivos. Para subsistir, ese crimen organizado necesita de una situación social acuciante utilizando mano de obra barata proveniente de los estratos sociales más bajos que necesitan de alguna manera subsistir, una gran masa de desocupados excluidos de acceder a algo. Se vincula con la Justicia, el poder político y por supuesto la Policía. Es todo un entramado y cuando hay que cortarlo por algún lado se corta, se detiene algún comisario.

Vemos que todas las medidas apuntan a combatir el eslabón más débil de la cadena. Nadie puede avalar que un pibe venga y te robe pero entendemos que es utilizado por todas estas mafias y la situación social los empuja cada vez más. En 2011 hubo un proyecto de Marcelo Saín (sociólogo) para la creación de una policía judicial, un cuerpo civil para controlar la institución policial por fuera de esta. Era un proyecto viable pero obviamente la correlación de fuerzas para imponerlo hoy no es posible.

Respecto al delito social, bajar la imputabilidad no es la solución, ni poner más patrulleros. Hay que genera políticas para sacar a los pibes de las calles y la gente sin laburo.

Pero tenemos leyes que no se cumplen como la de Protección de la Niñez, dice que debe haber en los lugares más vulnerables consejos zonales para atender todas las problemáticas de los menores, con psicólogo, abogado, trabajador social, el Estado debe aportar todos los recursos necesarios y si no, sacarlos de donde sea. Entendemos que la gente se sienta más protegida por tener un policía cerca pero no es la solución. Darle más espacios de control social a una institución como la Policía que claramente es generadora del delito aumenta su poder.

Las políticas se definen en los presupuestos. Nosotros vimos que en la Provincia el año pasado los presupuestos de educación, salud y desarrollo social bajaron. Áreas que deberían tener más recursos. Si realmente les interesa la educación como dicen en sus discursos de campaña, no nos seguirían dejando a los docentes con un salario por debajo de la línea de pobreza.

Hoy tenemos muchos candidatos que dicen que les importa la salud y la educación pero el año pasado cuando había que votar el presupuesto de endeudamiento de María Eugenia Vidal, que congelaba cargos públicos, que bajaba el salario de los estatales, todos se lo votaron, inclusive el Frente para la Victoria.

- ¿Qué esconde la “limpieza” de Vidal en la Policía Bonaerense?

- Claramente es una pantalla muy bien presentada mediáticamente, haciendo pasar a Vidal como la heroína que lucha contra las mafias cuando en realidad los que estamos en la calle sabemos que no es así. El nuevo jefe de la Policía estuvo involucrado en la desaparición del joven periodista Miguel Brú, era jefe de la Comisaría Segunda y nunca pudo estar ajeno a lo que pasó.

Yo creo que esto es desplazar a algunos para que entren los tuyos. Hace un mes tuvimos una serie de secuestros extorsivos en Lomas de Zamora. El antiguo jefe de la Bonaerense, el que se fue, era de Lomas. Lo que puede haber es una disputa entre sectores de la Policía. Sin ir más lejos, Cristian Ritondo (ministro provincial de Seguridad) manejaba la barrabrava de Nueva Chicago.

Un gobierno de este tipo, que viene a ajustar, a reprimir, necesita de alguna manera el consenso de las fuerzas represivas así que se están alineando por ese lado, pero de ninguna manera creo que esto sea una purga policial o un intento de democratizar la institución.


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