Repercute en las redes la noticia del saqueo al Galpón de Tolosa durante la primera noche del año. El 2 de enero, coordinadores de las diversas actividades que se desarrollan en el edificio de 3 y 526 se encontraron con las ventanas forzadas y la ausencia de herramientas, juguetes, mercadería y canastas navideñas.

El abandonado galpón ferroviario se convirtió en una sede de emprendimientos comunitarios y artísticos que vienen funcionando a pulmón desde hace una década. Actualmente se cuentan la Herrería ‘Agustín Tosco’, el Bachillerato popular ‘El Llamador’, el Jardín popular ‘El llamadorcito’, la huerta y la cooperativa de barrido y limpieza de calles.

“Además de ser un lugar que posibilita a muchas familias llevar el pan a sus casas, también brinda contención y es una instancia de encuentro para los vecinos del barrio”, explicaron los coordinadores del espacio a través de su fanpage de Facebook.

“Sabemos que las necesidades son cada vez más urgentes, que las políticas del gobierno macrista golpean de manera directa a los bolsillos de los que menos tienen, pero por eso desde el Galpón abrimos el espacio a la comunidad y desde él pretendemos fomentar valores de solidaridad, compañerismo, trabajo, y una salida colectiva a nuestros problemas cotidianos”, argumentaron.

Finalmente, manifestaron: “No es la primera vez que sufrimos un robo, pero a pesar de esto volveremos a levantar y fortalecer el Galpón las veces que haga falta. Además invitamos a la comunidad a que se acerque para conocer nuestro trabajo y formar parte de las instancias participativas que generamos”.


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