Recopilación por Oscar Labadie

Hijo de Jerónimo Iraola y Antonia Pereyra, Martín José Iraola nació el 15 de octubre de 1835 en Buenos Aires, ciudad en la que realizó sus estudios. Siempre estuvo ligado al campo y a la política, como sus familias materna y paterna.


“Martucho”, como se lo apodaba familiarmente, se casó con Francisca Ocampo. Este matrimonio que no tuvo descendencia, contribuyó a consolidar sus vínculos políticos, ya que su suegro era presidente del Senado.

Muy joven aún, en 1857 fue electo diputado en la Legislatura porteña. Cinco años después, al morir su padre, Iraola y su hermana Antonia heredaron numerosos bienes, entre ellos una estancia ubicada en las Lomas de la Ensenada, comprada el 3 de junio de 1856 a la señora Francisca Nieto de López Osornio. De dicha estancia, dispuso una fracción de tierra para la fundación de un pueblo al que llamaría Tolosa.

Prosiguió su carrera política y junto a José Martínez de Hoz entre otros ganaderos de la época fundó en 1866 la Sociedad Rural Argentina. En 1869 fue presidente del Crédito Público y diputado provincial durante el período 1869-1873. Continuó siendo consejero de la Municipalidad de 1874 a 1876.

En ese mismo año, se desempeñó como senador provincial hasta el 18 de junio de 1877, fecha en que falleció. Sus bienes fueron heredados por su esposa y su hermana Antonia. Cabe destacar que la parte restante de la estancia de las Lomas de Ensenada cedida para fundar Tolosa, fue expropiada años más tarde para la fundación de La Plata.

 

El pueblo soñado

Con el objeto de fundar un pueblo, Martín J. Iraola destinó unos terrenos heredados de su padre situados sobre el entronque del Camino Real –la actual calle 1– con el Camino Blanco a la Ensenada.

Así fue que el 10 de octubre de 1871 solicitó al gobierno la aprobación del proyectado pueblo de Tolosa, en homenaje a la tierra vasca donde habían nacido sus abuelos.

Los terrenos cedidos por Iraola abarcaban 74 manzanas: ocho de frente y ocho de fondo y estaba delimitado por las actuales calles 528, 117, 4 y la actual calle 36 de La Plata. El proyecto destinaba dos manzanas para plaza pública más una tercera, para iglesia y edificios comunales.

El plano fue aprobado por el departamento topográfico el 20 de diciembre de 1871 y el loteo de la flamante Tolosa fue muy favorable.

Influyeron factores exteriores como la epidemia de fiebre amarilla que azotó a Buenos Aires y motivó un éxodo de población a zonas menos congestionadas.

Pero también circunstancias locales, como la radicación de saladeros en Ensenada o la construcción del Ferrocarril hasta el pueblo con el cual Tolosa estaba directamente comunicado a través del Camino Blanco y tenía un apreciable aumento de población vegetativa e importantes obras en realización.

Estos fueron motivos más que suficientes para Iraola, quien con su espíritu visionario y emprendedor, avizoró una excelente oportunidad.

Monumento a Iraola

El 11 de abril de 1921 se formó la Comisión del Cincuentenario de Tolosa, por pedido de la Comisión Directiva del Centro Social de Fomento y Biblioteca Martín Iraola, además de numerosos vecinos.

Tras grandes esfuerzos, se consiguió la donación por parte del Poder Ejecutivo Provincial de un pedestal de granito labrado en Sierra Chica, a partir de un modelo del dibujante Vicente Colón.

El busto de Iraola hecho de yeso con pedestal de madera, modelo que luego se bañó en bronce, fue una obra del escultor Santiago Chierico, obsequiada por una comisión de ex vecinos residentes en Liniers, presidida por el señor Andrés Chiappa. También fue donada una placa por el cincuentenario.

¡Feliz 145° aniversario, Tolosa!


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