Cristina Espinosa, guía de Turismo de Ensenada, La Plata y su Cementerio Municipal, dará una charla acompañada de material audiovisual sobre la región, donde la masonería y su influencia en la arquitectura serán protagonistas.

La cita con entrada libre y gratuita será este viernes 25 a las 18:30 horas, en la Biblioteca Popular Mariano Moreno (1 #360 528bis y 529).

Como integrante de la asociación civil Colectivo Cultural para el Estudio de las Necrópolis y el Arte Funerario, recientemente distinguida de Interés Cultural por el Senado bonaerense y muy pronto por el Concejo Deliberante local (el próximo 6 de septiembre) así como también por la Cámara provincial de Diputados, contará la historia de la fundación de Ensenada, por qué motivo se fundó Tolosa en 1871 y luego La Plata.

Desde una perspectiva extranjera, dado que es de nacionalidad uruguaya, Cristina analizó que “los platenses son como peces en el agua, que por estar dentro no la ven”.

Destacó que esta fue la única ciudad fundada para ser Capital “y lo increíble no es que lo pensó Dardo Rocha, sino que lo hizo y que gracias a Dios, al fallecer viejito logró ver a la ciudad que él fundo desde cero, con 100 mil habitantes”.

En diálogo con Tolosa Vive, repasó los recientes inicios de la entidad que integra: “Yo estaba sola haciendo las visitas guiadas y un maestro, director de Escuela me dijo ‘Cristina, tenemos que formar alrededor tuyo una asociación para que hagamos otros trabajos y difundamos todo lo que sea patrimonio’. Se fundó con la idea de seguir con las visitas guiadas y hacer charlas como la del viernes”.

Historias de Tolosa

“Debido a las epidemias en Buenos Aires, Martín Iraola funda Tolosa para la gente que venía hacia estos lados, como por ejemplo los saladeros. En la esquina de 1 y 528, la histórica casa de Eduardo Amice o el Hotel Geneve de 529 1 y 2, eran puntos de reunión antes de la fundación de La Plata donde había solo yuyales”, contó Espinosa.

Y añadió: “Al día siguiente de la fundación platense el primer Banco Provincia tuvo su sucursal en la casa de Amice, que había venido como mayordomo de Iraola, quien vivía en una estancia exactamente donde hoy se ubica la cancha de Gimnasia”.

Sobre la Biblioteca Mariano Moreno donde se desarrolló la entrevista, Espinosa narró: “Esta casa era de (Juan Carlos) Laborde, cuyo padre tuvo una historia muy importante en Ensenada. En 1869 los Laborde, que vivían en calle La Merced frente a Horacio Cestino, organizaban viajes en carreta a Buenos Aires por el ‘camino blanco’. El hijo de Laborde se casó con la hija de Cestino y vinieron a vivir aquí”.

Experta en la materia

Cristina Espinosa participará en el primer Congreso Iberoamericano de Patrimonio, con una ponencia sobre “Ciudad de La Plata, Ciudad Masónica y Cementerio” y también una “Visita guiada al Cementerio con un homenaje especial a Juan Vucetich” entre los días 3, 4 y 5 de octubre en Buenos Aires.

En Montevideo, disertará sobre “Juan Vucetich, su huella en el mundo” durante el Congreso de Patrimonio del Cementerio Británico que se celebrará desde el 6 al 10 de noviembre.

Lleva unos siete años haciendo visitas guiadas en la necrópolis local, a partir de un curso que realizó con la Asociación Amigos del Cementerio de La Plata. Sin embargo, hace más de un año decidió tomar un camino distinto debido a “diferencia de ideas”, como por ejemplo lucrar con las recorridas por el predio.

“Si después de la visita la gente quedó conforme y quiere poner en la bolsita un peso, será para el Cementerio, no para nosotros. Quiero que lo que se recolecte sea para cambiar un vidrio, comprar una bolsa de Portland o pintura para las bóvedas”, sostiene.

No hay Ciudad y Cementerio sin masonería

Cristina afirma que lo que más atrae a su público es la masonería: “El Cementerio fue diseñado por Pedro Benoit, mismo arquitecto que hizo el trazado de la ciudad. Lo que la gente no sabe es que nuestro Cementerio es el único en el mundo que tiene el mismo diseño de la Ciudad a la que pertenece”.

“Es neoclásico de orden dórico y ahí tenemos toda la simbología masónica. Todo tiene un porqué, las 12 columnas de la calle tienen un simbolismo, las 12 de adentro tienen otro. Incluso el lugar en que está el Cementerio tiene su simbolismo ya que comienza en diagonal 74, en el agua, el río, la vida y termina en la muerte, que para los masones es el oriente eterno”, explica.

Espinosa dirige dos visitas guiadas por mes, la última fue sobre bóvedas masónicas con simbología egipcíaca. Las próximas serán el sábado 9 de septiembre a las 15 horas cuando se enfoque en la arquitectura del lugar; y el sábado 16 a las 19, cuando profundice sobre la vida y obra de los maestros allí enterrados.

“En el Cementerio tenemos historiadores, artistas como el bandoneonista de Carlos Gardel que lo descubrí yo, entre otras 250 personalidades. Me compré diccionarios y bibliografías donde consulto la placa. Tenemos al teniente coronel Luis Burela, quien comenzó la guerra gaucha con Güemes en Salta. También tenemos a ‘Los Cinco Sabios’: Juan VucetichAlmafuerte, Carlos Spegazzini, Florentino Ameghino y Alejandro Korn”, mencionó.

Tras confirmar que la masonería actualmente “es una institución filosófica filantrópica progresista y discreta”, reveló que algunos miembros asistieron a sus guiadas y la felicitaron: “Nos hicimos amigos y ahora me pasan material. Un excelente profesor como Javier Martínez me dice que no pueden andar por la vida diciendo que son masones porque tienen problemas”.

Consultada sobre la esencia de la masonería, respondió: “Libertad, igualdad y fraternidad son sus principios, y su lema es la ciencia, la justicia y el trabajo. La masonería dice que el hombre es una piedra y hay que pulirla. A los 10 días de fundada la ciudad levantó columnas la primera logia, integrada por los albañiles, ya que masón significa constructor”.

“A los constructores antiguos los mataban para que no se supieran los secretos con que habían hecho los templos, por eso se empezaron a esconder. A más de uno lo mataron con las armas de trabajo: el compás, la escuadra y la plomada, elementos que pasaron a ser de las luces de la masonería”, relató.

“El 24 de junio de 1717 se fundó en Inglaterra la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones, a esa le debemos las logias de Argentina, pero no aceptan mujeres, aunque han ingresado logias mixtas y algunas directamente femeninas, bajo el rito francés, concluyó.


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